Golpe de calor

Qué hacer ante un golpe de calor

La temperatura corporal es el resultado de un balance entre la producción y la eliminación de calor. Se regula gracias a una serie mecanismos complejos coordinados en el hipotálamo anterior, una región nuclear del cerebro. Las alteraciones de la termorregulación como la hipertermia suponen la alteración de la temperatura corporal.

En la hipertermia se produce un aumento de la temperatura. Esto puede ocurrir porque aumenta la producción de calor o porque hay una alteración en la eliminación del mismo.

La hipertermia, según la revisión publicada en la revista ‘Emergencias’, se produce por:

  • Producción excesiva de calor (por exposición excesiva al calor, por ejercicio, golpe de calor activo o intoxicación por antitérmicos –salicilatos-).
  • Por disminución de la eliminación de calor (golpe de calor pasivo, vestimenta excesiva o deshidratación).

El golpe de calor

Es el más grave de los trastornos por calor. Los grupos que tienen mayor riesgo de padecerlo son los jóvenes sometidos a ejercicio físico intenso; personas que padezcan trastornos que aumentan la producción de calor o alteran la eliminación del mismo.

El golpe de calor se clasifica en activo o pasivo. El activo se debe a un aumento de la producción de calor y en el pasivo hay dificultad para disipar el calor exógeno.

Síntomas del golpe de calor

Algunos síntomas del golpe de calor y que nos pueden ayudar a saber si estamos sufriendo un golpe de calor o alguien está sufriéndolo son:

  • Hipertermia extrema (> 41 °C).
  • Alteración del nivel de conciencia.
  • Irritabilidad.
  • Problemas de dicción.
  • Ausencia de sudor o alteración de la sudoración.
  • Náuseas y vómitos.
  • Piel enrojecida.
  • Frecuencia cardiaca alterada.
  • Dolor de cabeza latente.
  • Convulsiones.
  • Tensión baja.
  • Síndrome de dificultad respiratoria aguda.

A nivel clínico se puede detectar necrosis muscular (rabdomiolisis), insuficiencia renal aguda (generalmente multifactorial), alteraciones hidroelectrolíticas, insuficiencia hepática aguda y coagulación intravascular diseminada.

Pasos a seguir frente a un golpe de calor

Ante la sospecha de que se produzca un golpe de calor en nuestra presencia ¿qué podemos hacer? Sobre todo es clave reaccionar con rapidez, el golpe de calor puede durar unos minutos pero también puede alargarse mucho tiempo más.

En primer lugar tratar de disminuir la temperatura corporal, llamar a emergencias de inmediato o trasladar al enfermo a un servicio de atención médica de urgencia o de primeros auxilios ya que se trata de un cuadro potencialmente grave.

Mientras llega la atención sanitaria hay que tratar de seguir las siguientes recomendaciones:

  • Lavado continuo con compresas de agua fría (15-16 °C).
  • Inmersión en agua fría (15-16 °C). A menor temperatura no es recomendable puesto que el efecto es contraproducente para el resto de acciones médicas y para el propio paciente.
  • Rociar al paciente con agua a 10-15 °C, aplicando simultáneamente corrientes de aire, por ejemplo, con un ventilador, para aumentar la evaporación.

El diagnóstico del golpe de calor es clínico y es el personal sanitario quien debe determinar el procedimiento y tratamiento a seguir en cada caso concreto una vez que el paciente ha llegado a las dependencias médicas.

Otros trastornos que pueden producirse por la exposición al calor son:

  • Tetania por calor. Puede aparecer por agotamiento por calor o como consecuencia del golpe de calor. Está causada por la hiperventilación que ocasionalmente aparece durante la exposición al calor. Requiere modificar las condiciones térmicas ambientales.
  • Calambres por calor. Son calambres musculares asociados a la realización de ejercicio físico intenso, con sudoración profusa, en un entorno cálido. Suceden durante el ejercicio o después de éste. Se deben a la pérdida excesiva de sal y su tratamiento se realiza con reposición de líquidos y electrolitos por vía oral o intravenosa. En este caso cobran valor los consejos para practicar deporte al aire libre en verano.
  • Síncope por calor. Ocurre en personas expuestas a temperaturas elevadas y que se mantienen de pie durante períodos de tiempo prolongados. Requiere un cambio de postura corporal y de la administración de líquidos vía oral.
  • Agotamiento por calor. La elevación de la temperatura y la deshidratación son similares al golpe de calor pero no hay síntomas de afectación del sistema nervioso central. Pueden aparecer cefalea, astenia intensa, vómitos, sudoración, taquicardia, respiración rápida y superficial, hipotensión y elevación de la temperatura. Las medidas de enfriamiento son eficaces, también se recomienda situar al paciente en un entorno templado y rehidratarlo con soluciones que reequilibren sales y minerales.

La prevención es clave

El golpe de calor se puede prevenir con unas pautas muy sencillas:

  • Evitar la exposición a temperaturas ambientales altas o excesivas.
  • Mantener el organismo hidratado bebiendo agua.
  • Tener una actividad física adecuada.
  • Velar por una ingesta adecuada y agua y sal.
  • Utilizar ropa que mantenga una adecuada aireación corporal.