Gimnasia para los ojos

Gimnasia para los ojos

Ejercicios para combatir la fatiga visual y para mejorar la función binocular como el estrabismo y el ‘ojo vago’

La gimnasia ocular es una serie de ejercicios visuales que los optometristas pueden recomendar para combatir la fatiga visual, para mejorar la función binocular como el estrabismo, la ambliopía u ‘ojo vago’ y también para que la musculatura de los ojos esté más fuerte y flexible. Es importante destacar que no se recomiendan estos ejercicios en caso de de cataratas, ceguera en uno o en ambos ojos, o lesiones de córnea. Esta gimnasia no sustituye nunca a un tratamiento oftalmológico y no existen suficientes evidencias para su aplicación frente a la presbicia o vista cansada ni en los problemas de refracción ocular como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Así lo indica la revisión publicada en 2005 en la ‘American Journal of Ophthalmology’ el oftalmólogo Eugene M. Hevelston, del departamento de oftalmología de la ‘Indiana University School of Medicine’ en Estados Unidos.

Expertos como Matías Gimeno, coordinador de optometría en el grupo oftalmológico Admira Visión, indican que hay dos tipos de gimnasia ocular, una activa y otra de relax. Ambas deben realizarse en una situación de comodidad y relajación, respirando de forma pausada y tranquila y solo se trata de mover los ojos, nunca la cabeza.

Los ejercicios de gimnasia ocular activa son de acomodación y de movimientos oculares. En este tipo de ejercicios, en total, se han de invertir unos quince minutos al día. Lo recomendado es realizarlos un mínimo de diez veces.

  1. Los ejercicios de acomodación consisten en leer un texto de unos cuatro párrafos de unas cuatro líneas cada uno acercándolo primero todo lo que podamos y alejándolo todo lo posible después.
  2. Los de movimientos oculares se basan en ejercicios de seguimiento, de lejos/cerca, alternantes, de mirar por la ventana y de “escritura” con los ojos. En los seguimientos, se coge un objeto ligero con la mano, por ejemplo, un lápiz, y se estira el brazo. Después hay que desplazar el objeto y seguirlo solo con la mirada. Se tienen que hacer movimientos verticales, horizontales, en diagonal y circulares; en el sentido de las agujas del reloj y en sentido contrario. Solo se mueve el brazo y la mirada. Lo idóneo es realizar cada movimiento cinco veces.

A continuación se realizan los ejercicios de lejos/cerca. Con el mismo objeto en la mano estiramos el brazo y fijamos la mirada en él. Sin dejar de mirar lo vamos acercando y alejando. Hay que repetir unas diez o quince veces.

Seguidamente se realizan los movimientos alternantes. Sujetando dos objetos, dos lápices en cada mano, se mantienen separados y a la altura de los ojos. Fijamos la mirada en uno de ellos y después en el otro. Se alterna varias veces repetir unas diez o quince veces.

El siguiente ejercicio consiste en mirar por la ventana. Situándonos frente a una ventana se hace una marca en el vidrio a la altura de los ojos. Se fija unos segundos, tres o cuatro cómo máximo, la visión en la marca y después dirigimos la mirada a un punto alejado de la vista que tenemos ante nosotros.

Por último, la “escritura” con los ojos cerrados consiste en imaginar una palabra y tratar de trazarla con los ojos cerrados. Es muy importante no mover la cabeza.

La gimnasia visual de relajación está especialmente indicada para quienes padecen fatiga visual, causada, sobre todo, por el exceso de horas frente a las pantallas de los dispositivos electrónicos (ordenador, tablet o smartphone). La prevención es un aspecto en el que los ejercicios de relajación se aplican, por ejemplo, en el trabajo con pantallas. Así lo indica en las ponencias relacionados con la reducción de los daños visuales la directora del departamento de optometría y visión de la Universidad Complutense de Madrid Celia Sánchez Ramos. Una serie de ejercicios consiste en:

  1. Desviar la vista de la pantalla cada quince minutos y fijarla en el punto más alejado posible de cinco a diez segundos.  
  2. Mirar la punta de nuestra nariz durante unos diez o quince segundos sin descansar la vista.
  3. Dibujar círculos con la vista, que sean lo más redondos posible, para trabajar los músculos de los ojos. Se tienen que trazar en el sentido de las agujas del reloj y en el sentido contrario.
  4. Mirar cerca y lejos. Lo idóneo es realizar este ejercicio en un entorno abierto, al aire libre. Centramos la vista en un objeto cercano durante unos cuatro segundos y después la “lanzamos” a un objeto muy lejano. Repetimos unas diez veces.
  5. Dibujar un ocho. Mirando al suelo y centrándonos en un punto a una distancia de tres metros respecto a nosotros dibujaremos, con los ojos, el número ocho de derecha a izquierda y de izquierda a derecha.
  6. Parpadear y cerrar y abrir ojos. Durante unos quince segundos se ha de parpadear lo más rápido que se pueda. Después se cierran los ojos con fuerza y se abren de forma sorpresiva unas cinco veces.

Cuando se hayan realizado los ejercicios, y siempre que se sientan con calor o estén enrojecidos, hay que procurar refrescar los ojos con agua fría. Solo se trata de salpicar con agua fresca los ojos cerrados. Y se recomienda, una vez al día, tapar los ojos con la palma de la mano ligeramente ahuecada, sin presionar los ojos, y manteniendo los codos apoyados sobre la mesa o sobre las rodillas. Durante unos diez minutos tenemos que mantener esta postura con los ojos cerrados, en total oscuridad.