¿Cómo evitar que nos pique una abeja o una avispa?

La presencia de abejas y avispas en verano es muy común. Las posibilidades de que nos piquen son, por lo tanto, más elevadas en estos meses. Son muchas las personas que experimentan auténtico temor ante la presencia de estos insectos y de su temible aguijón, por lo que reaccionan de manera nerviosa y con movimientos bruscos.

Precisamente, eso es lo que no hay que hacer si pretendemos evitar la picadura de una abeja o una avispa. María Micó, apicultora ecológica, conoce bien el comportamiento de las abejas y de las avispas y explica que «no debemos hacer movimientos bruscos, tenemos que evitar interferir en su vuelo, dejarles espacio». En definitiva, lo primero es «no ponernos nerviosos».

Micó afirma que las abejas y las avispas sólo pican si se sienten amenazadas o si consideran que podemos representar un peligro para su nido. Si reaccionamos con nerviosismo, es muy probable que trasmitamos el mensaje de que les vamos a atacar. 

La experta nos informa sobre cómo debemos reaccionar si detectamos un nido o un enjambre en la calle o en nuestra casa. En el primer supuesto, Micó nos recomienda, por supuesto, mantener la calma, hacer una foto o un video de la ubicación del nido y comunicarlo a la policía. En el caso de que el nido esté en nuestra casa, deberemos buscar la ayuda de un apicultor.

Micó nos recuerda que «hay que respetar a las abejas porque el 80% de nuestros alimentos depende de su polinización«.