5 consejos para cuidar nuestros labios en verano

5 consejos para cuidar nuestros labios en verano

En verano prestamos atención al cuidado de la piel, sobre todo, de los niños. La exposición al sol requiere de una protección adicional para la piel de todo el cuerpo, pero… ¿prestamos atención al cuidado de nuestros labios? El dermatólogo Pedro Rodríguez-Jiménez, especialista en la Clínica Dermatológica Internacional de Madrid y miembro de la academia española de dermatología y venereología explica que la piel de los labios es diferente a la del resto de nuestro cuerpo porque es una semimucosa a mitad de camino entre la mucosa de la boca, de la cavidad oral, y de la piel. Además es una zona de piel glabra, sin pelo, y por lo tanto sin las glándulas sebáceas asociadas al vello que en otras localizaciones nos aporta un manto graso.

El epitelio labial está formado por una superposición de células muertas semejantes a las que se desprenden de la capa córnea cutánea, la capa exterior dela piel, pero contienen un elevado porcentaje de eleidina, una proteína intracelular clara cuya principal característica es la transparencia. Debajo está el tejido conectivo de la dermis, con abundancia de papilas ricas en vasos sanguíneos. Esto consigue que la sangre contenida en los capilares dérmicos sea fácilmente observable lo que proporciona el color rojo a los labios.

El labial está formado por una superposición de células muertas semejantes a las que se desprenden de la capa córnea cutánea, la capa exterior dela piel, pero contienen un elevado porcentaje de eleidina, una proteína intracelular clara cuya principal característica es la transparencia. Debajo está el tejido conectivo de la dermis, con abundancia de papilas ricas en vasos sanguíneos. Esto consigue que la sangre contenida en los capilares dérmicos sea fácilmente observable lo que proporciona el color rojo a los labios.

Hidratación y fotoprotección son las claves para tener unos labios sanos.

Los labios no demandan un cuidado especial más allá del lavado diario pero la salud labial se puede mejorar con una rutina de hidratación y también, sobre todo, de fotoprotección. “En verano la radiación ultravioleta irrita la piel labial donde, además, no tenemos anatómicamente glándulas sebáceas, por lo que no hay una capa grasa que los cubra. Es especialmente importante proteger los labios del sol en personas con piel clara, ya que con el paso de tiempo la luz solar acaba provocando cambios en las células favoreciendo que aparezca la queilitis actínica, una lesión inflamatoria, que puede degenerar en cáncer de piel” destaca el dermatólogo.

1.Un bálsamo labial graso siempre a mano. La función de un protector labial es formar una película adherente al epitelio labial, que sea resistente y que mantenga la hidratación. Un buen bálsamo labial debe ser en general graso y con fotoprotector en su formulación. Los ingredientes que aportan ese componente graso son las ceras y la vaselina y sus derivados (lanolina o parafina). Otro ingrediente aconsejable, y que se utiliza con frecuencia, es la vitamina E por sus efectos antioxidantes que podrían prevenir el envejecimiento.

Si se utilizan barras de labios hidratantes con color deben contener fotoprotector. Los labios contienen muy poca melanina, lo que impide que tengan protección frente a la radiación solar y, por tanto, se queman con facilidad. También están más expuestos a las agresiones externas porque no tienen capacidad de  Además, tampoco presentan la capacidad de aumentar el grosor de la capa más superficial como ocurre con la piel.

Las populares barras de cacao no son la mejor opción para hidratar y proteger. “Debemos exigirles los mismos ingredientes que a cualquier otro bálsamo, siempre con un SPF de a partir de 15” recomienda Pedro Rodríguez-Jiménez.

2. Evitar la aparición de grietas es crucial por lo que la hidratación debe entrar en la rutina del cuidado. “Tener los labios bien hidratados, por un lado, evita la aparición de grietas, que son tan poco estéticas como dolorosas y son puerta de entrada a diferentes infecciones. Por otro lado los labios son aparentemente más voluminosos cuando están bien hidratados” señala Pedro Rodríguez-Jiménez.

3. Atención a las comisuras. Unos labios secos y agrietados predisponen a que se irriten las comisuras y aparezcan “boqueras” o queilitis angular. Algunas personas tienen unas comisuras muy marcadas de manera por propia naturaleza y tienen tendencia, incluso con buena hidratación, a que aparezcan las “boqueras”.

4. Productos seguros. Es importante fijarse en la formulación ya que los productos comercializados en España deben contener sustancias aprobadas por la agencia europea del medicamento y por tanto son seguros; “sin embargo algunos componentes de tipo conservante o perfume pueden acabar desencadenando dermatitis alérgica en algunas personas” indica el especialista de la Clínica Dermatológica Internacional de Madrid y miembro de la academia española de dermatología y venereología.

5.Cuidado con la saliva. Uno de los errores más frecuentes y que más perjudica la salud labial que solemos realizar de forma totalmente inconsciente casi a diario y a lo largo de todo el año es chupar los labios o morderlos. Esto suele ocurrir cuando nos encontramos nerviosos o inquietos. “Al humedecerlos con la saliva, provocamos una irritación ya que en la saliva hay enzimas y bacterias y tiene un pH diferente al de la mucosa labial” indica el dermatólogo.