5 consejos para activarnos después de las vacaciones

5 consejos para activarnos después de las vacaciones

Cansancio, falta de concentración, insomnio, nerviosismo, tristeza… Estos y otros síntomas pueden aparecer en el llamado síndrome post-vacacional. Por este motivo, es recomendable seguir una serie de sencillas pautas que pueden ayudar a activarnos y cargar las pilas para adaptarnos al ritmo diario lo antes y lo mejor posible.

Lo primero que hay que destacar es que nuestro cuerpo y mente necesitan un período de adaptación a nuestra realidad más inmediata, que puede abarcar varios días hasta sentirnos al 100%.

Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) se trata de molestias pasajeras que desaparecerán espontáneamente y que no precisan ningún tipo de medicación. Hemos de tener claro que si el malestar no desaparece transcurridos los primeros 10 ó 15 días, ya no podemos hablar de un síndrome postvacacional.

Los cinco consejos principales para activarnos después de las vacaciones son:

  1. Período de transición. Es importante, en la medida de lo posible, introducir poco a poco las rutinas propias de nuestra vida cotidiana. Son rutinas relativas al tiempo de descanso, horario de sueño y la primera toma de contacto con las personas de tu entorno más inmediato.
  2. Actividad física y ocio. Planificar previamente el deporte o actividad física que vamos a realizar durante el año es una buena medida que nos ayudará a mantenernos bien y activos, física y psicológicamente. Esta actividad nos reportará una sensación agradable, de bienestar y nos ayudará a conciliar el sueño y a encarar nuestro día a día con una actitud más optimista. Además, no debemos olvidar dedicar parte de nuestro tiempo al ocio: ir al cine o al teatro, bailar, hacer yoga, leer, cenar con los amigos o familiares en un restaurante siempre ayudan a coger el ritmo poco a poco.
  3. Alimentación equilibrada e hidratación. De poco sirve organizarnos bien y hacer deporte si después continuamos con las comidas copiosas, los helados, las tapas y la ingesta de mayores cantidades de alcohol, más comunes del período vacacional. Eso no quiere decir que se pueda hacer un extra de tanto en tanto. Por lo tanto, cabe potenciar la verdura y la fruta y nutrirnos con cantidades razonables de alimentos. Sobre la hidratación, lo recomendable como norma general es beber de 1 a 2 litros de agua al día, aunque hay parámetros que varían esta cifra como el rango de edad, el peso o la actividad física realizada. Lo importante es no llegar a tener la sensación de sed ni sentir el estómago permanente inflado de agua.
  4. Introducción paulatina al trabajo. Lo ideal es no cargarse de trabajo nada más empezar y evitar estresarse. ¿Cómo? Priorizando las tareas y fijarse los retos que realmente pueden llevarse a cabo hasta alcanzar la máxima productividad posible.
  5. No obstante, cabe tener presente que estas recomendaciones deben ir acompañadas de una actitud optimista y empática, pensar en positivo. De esta manera, será más fácil que nos sintamos mejor y este bienestar también será recibido por nuestro entorno más inmediato.