Pulpo a la gallega

  • DificultadBaja
  • Tiempo total60 mins
  • Comensales4 Personas
Pulpo a la gallega

El pulpo a la gallega es uno de los platos carismáticos de España y su popularidad ha traspasado fronteras. El plato es típico de Galicia, pero actualmente se puede encontrar por todo el país; en cualquier caso, siempre puedes prepararlo en casa: solo necesitas unos pocos ingredientes para conseguir este plato tan nutritivo y delicioso.

Ingredients

 1 pulpo (de unos 2kg)
 2 hojas de laurel
 Aceite de oliva virgen extra
 Sal Maldon
 1 kg de patatas
 Pimientón dulce

Directions

1

Si compramos el pulpo fresco, primero debemos congelarlo, ya que eso contribuirá a que su carne quede más tierna. La víspera de prepararlo, lo pondremos en la nevera para que vaya descongelándose.

2

Lavamos el pulpo.

3

Ponemos al fuego una cazuela con agua suficiente para que podamos sumergir el pulpo y añadimos las hojas de laurel.

4

Una vez que el agua esté casi hirviendo, sumergimos y sacamos el pulpo del agua tres veces, para que quede más tieso y su piel no se rompa.

5

A continuación, lo hervimos durante 30-40 minutos, dependiendo del tamaño del pulpo. Para saber si está listo, lo pincharemos con un palillo, y si no está lo suficientemente blando (debería estar al dente), lo dejaremos hervir un poco más.

6

Mientras el pulpo se cocina, pelamos las patatas, las cortamos por la mitad y las hervimos hasta que estén tiernas (unos 15 minutos). Se pueden hervir tanto en la cazuela donde está el pulpo, para que se impregnen de su sabor, como en una cazuela aparte.

7

Cortamos el pulpo y las patatas en rodajas de 1 centímetro de grosor, aproximadamente.

8

Ponemos las patatas como base en una tabla de madera o en un plato, repartimos el pulpo por encima y luego echamos sal Maldon y pimentón dulce al gusto, y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.

Pulpo a la gallega

1 pulpo (de unos 2kg)
2 hojas de laurel
Aceite de oliva virgen extra
Sal Maldon
1 kg de patatas
Pimientón dulce
1

Si compramos el pulpo fresco, primero debemos congelarlo, ya que eso contribuirá a que su carne quede más tierna. La víspera de prepararlo, lo pondremos en la nevera para que vaya descongelándose.

2

Lavamos el pulpo.

3

Ponemos al fuego una cazuela con agua suficiente para que podamos sumergir el pulpo y añadimos las hojas de laurel.

4

Una vez que el agua esté casi hirviendo, sumergimos y sacamos el pulpo del agua tres veces, para que quede más tieso y su piel no se rompa.

5

A continuación, lo hervimos durante 30-40 minutos, dependiendo del tamaño del pulpo. Para saber si está listo, lo pincharemos con un palillo, y si no está lo suficientemente blando (debería estar al dente), lo dejaremos hervir un poco más.

6

Mientras el pulpo se cocina, pelamos las patatas, las cortamos por la mitad y las hervimos hasta que estén tiernas (unos 15 minutos). Se pueden hervir tanto en la cazuela donde está el pulpo, para que se impregnen de su sabor, como en una cazuela aparte.

7

Cortamos el pulpo y las patatas en rodajas de 1 centímetro de grosor, aproximadamente.

8

Ponemos las patatas como base en una tabla de madera o en un plato, repartimos el pulpo por encima y luego echamos sal Maldon y pimentón dulce al gusto, y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.