8 claves para mejorar la concentración

20 Marzo, 2018

8 claves para mejorar la concentración


Cuando estamos concentrados somos más productivos, a la hora de estudiar, de trabajar o de hacer cualquier tarea. Concentrarse es la capacidad de aplicar toda nuestra atención a lo que estamos haciendo. Sin embargo, esa concentración no es permanente. Necesita un descanso. Varias investigaciones han determinado que mantener la atención sostenida durante más de 25 minutos seguidos es muy difícil. Necesitamos descansar y también podemos ayudarnos con otras tareas.

  1. No es buena idea empezar el día leyendo el correo electrónico. Lo idóneo es fijar dos momentos a lo largo de la mañana y dos por la tarde para revisarlo y contestar los mensajes. Lo ideal es empezar el día atendiendo temas que no nos provoquen un estrés elevado.
  2. Empezaremos de menos a más. La concentración no llega de forma inmediata si no que se va desarrollando de menos a más. Por esa razón los expertos recomiendan empezar el día con una actividad sencilla o de dificultad media a primera hora del día para, después pasar a un trabajo más complicado, que requiera toda nuestra atención, a lo largo de las siguientes 2 horas con pequeños descansos de 5 minutos cada 25 minutos. Tras esas 2 horas más intensas lo indicado por los especialistas en ciencias laborales es realizar una pausa más larga. Esto nos permitirá sentirnos más frescos para iniciar otro intenso ciclo de 2 horas. 
  3. La planificación de tareas nos ayuda cada día. Contar con un plan diario, realista, que cuente con tiempo suficiente para poder realizarlo que incluya un tiempo para imprevistos nos hará sentir mejor cuando logremos, día a día, cumplir con nuestros objetivos. Esa planificación debe formar parte de nuestra parte final del día para comenzar el siguiente con las ideas claras sobre la jornada que se nos plantea por delante.
  4.  Es preciso realizar pequeños descansos a lo largo del día. Necesitamos introducir descansos de 5 minutos cada 25 minutos de trabajo. Levantarnos de la silla, servirnos un vaso de agua… nos permiten romper la fatiga y disminución de la concentración para volver a dedicarnos a nuestras tareas algo más relajados. La relajación es muy importante para mantener la concentración.
  5. Las condiciones del espacio de trabajo o estudio son fundamentales. No debe haber ruido ambiental que afecte a nuestra concentración; y también la temperatura debe estar controlada, ni muy calurosa ni muy fría. Por otra parte, mantener el orden nos ayuda mentalmente y cuando es preciso localizar algo lo hacemos de forma más fluida y en menos tiempo. Conviene tener el móvil en silencio y revisarlo dos veces al día. De este modo evitaremos interrupciones continuas. También necesitamos evitar la sensación de hambre o sed. El agua no debe faltar para mantenernos hidratados y un pequeño tentempié de media mañana y de media tarde evitará esa sensación de hambre que nos puede asaltar y que perjudica nuestra capacidad de concentración.
  6. La buena alimentación también favorece la concentración. Una dieta saludable, equilibrada y rica en vitaminas y minerales (frutas, verduras y hortalizas) es determinante para favorecer la concentración y reducir el estrés. De hecho, hay alimentos, como las nueces, sobre los que se ha demostrado científicamente que favorecen la memoria y la concentración. ¡Y no haremos comidas copiosas! Nos producirán somnolencia que perjudicarán a nuestra atención.
  7. Practicar ejercicio de forma regular también es clave para mejorar nuestra capacidad de atención y, por tanto, nuestra concentración. Nos ayuda a reducir el estrés y mejora nuestra sensación de bienestar, tanto anímico como corporal gracias a la generación de endorfinas. Cuando nos sentimos seguros y capaces de hacer algo, cuando no sentimos fatiga, somos más resolutivos.
  8.  El primero de los pasos para tener una buena concentración es tener un buen descanso nocturno. Hemos de lograr un sueño reparador y dormir durante las 7 u 8 horas recomendadas por los especialistas. El sueño nocturno no solo nos ayudará a mantenernos frescos y alerta, sino que nos ayuda a consolidar los conocimientos adquiridos durante el día.

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