Trucos para conseguir una macedonia deliciosa

11 Junio, 2018

Trucos para conseguir una macedonia deliciosa


Seguramente no existe un postre más saludable que la macedonia. Cargada de vitaminas, llena de colores llamativos y alegres, la macedonia no deja de ser una ensalada de frutas natural. Se trata de un plato muy refrescante y ligero, ideal para tomar en verano o después de una comida copiosa. Además, solo os llevará unos pocos minutos prepararla. Sin embargo, pese a la sencillez de la receta, existen algunas claves para conseguir que la macedonia quede perfecta. Aquí os las vamos a explicar todas.

Las frutas que no pueden faltar en vuestra macedonia

Para empezar, es muy importante elegir bien las frutas que vamos a utilizar. La macedonia es un postre abierto a la improvisación y a las preferencias personales de cada uno. Por eso os invitamos a escoger aquellas frutas que más os gusten y a dejar volar vuestra imaginación culinaria.

Algunas de las frutas más frecuentes en las macedonias son la naranja, el plátano, la manzana, el kiwi, las fresas y la piña. Nosotros os queremos proponer cinco ingredientes menos habituales pero que darán un toque delicioso a vuestras creaciones:

  • Tomates de árbol: Tal vez no conozcáis este fruto, pero estamos convencidos de que cuando lo probéis os va a encantar. Es originario de América del Sur y, pese a su apariencia, tiene un sabor dulce, que recuerda en cierto modo al del maracuyá. La piel, dura y amarga, no se consume. Se trata de un fruto con un alto contenido en vitamina C y fibra.
  • Grosellas: Las grosellas van a servir de contrapunto ácido y refrescante a vuestra macedonia. Podéis añadirlas enteras o en formato zumo. Es una fruta antioxidante y muy adecuada para personas con anemia, debido a su alto contenido en hierro.
  • Mango: Oriundo del noreste de la India y el norte de Myanmar, el mango ya hace tiempo que ha dejado de ser una fruta «exótica» para convertirse en un ingrediente habitual en nuestra dieta. Comprobad, eso sí, que tiene una piel flexible que no se aplasta fácilmente. Tened en cuenta también que si el mango se recolecta cuando aún está verde, ya no madura bien.
  • Pomelo: El pomelo no es una fruta apta para todos los públicos, a causa de su sabor amargo. Pero si os gusta, os animamos a ponerlo en vuestras macedonias como sustituto de la naranja. Muy utilizado en la medicina tradicional china, es un regenerador del sistema inmunológico.
  • Higos: Destacan por su sabor dulce, profundo y delicado. Aparecen en agosto, seguramente el mes más indicado para tomar macedonia. Ayudan a reducir la presión arterial y son muy energéticos.

Algunos consejos para que la macedonia os quede perfecta

Hacer una macedonia, como hacer una ensalada, no consiste en limitarse a trocear frutas mezclarlas y servirlas: también hay que tener en cuenta el estado del producto, la temperatura y el aliño. Para obtener el mejor resultado posible, deberéis seguir estos consejos:

  • Es recomendable que las frutas que utilicéis estén maduras. De este modo, el postre os quedará más sabroso.
  • Para aportar un toque crujiente a vuestra elaboración, añadid frutos secos, que además tienen un alto valor nutritivo. Os recomendamos que optéis por los cacahuetes o los anacardos, ambos con un sabor ligeramente dulce.
  • Es importante que la macedonia se sirva fría, especialmente en verano. Cuando la tengáis preparada, enfriadla en la nevera unos cuantos minutos.
  • Mezclad los ingredientes a medida que vayáis añadiendo las distintas frutas cortadas. Así irán fusionándose de forma más armónica todos los sabores.
  • ¿Queréis potenciar el sabor dulce? Añadid azúcar al gusto (sin excederse, que las frutas ya tienen un alto contenido en azúcar), estevia o, si os apetece una textura más cremosa, nata. Si preferís darle una personalidad más refrescante, optad por la menta picada.
  • Para dar el toque definitivo de sabor a la macedonia, bañad los trozos de fruta en zumo de naranja, de grosella o de piña. También podéis bañarlos en alguna bebida alcohólica, preferiblemente coñac.

Cómo presentar la macedonia

Finalmente, os dejamos tres propuestas para servir la macedonia. Como suele llevar zumo, almíbar u otros líquidos, vamos a necesitar un recipiente hondo:

  • Lo más habitual es presentarla en pequeños boles de cristal.
  • Otra opción es el plato hondo: apilamos la fruta en el centro del mismo y la regamos con su jugo zumo o con un poco de coñac.
  • Y una alternativa muy de moda últimamente es montar un vaso para la fruta. En este caso, podéis mezclar las frutas primero y luego servirlas en el vaso, o bien ir superponiendo capas de distintas frutas.

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