Cómo escoger la mejor lechuga para cada ensalada

07 Junio, 2018

Cómo escoger la mejor lechuga para cada ensalada


Os presentamos las variedades más comunes y sus características y aplicaciones

¿Qué tipos de lechuga hay?

Las ensaladas son platos rápidos y sencillos de elaborar, pero también tienen sus secretos. Para empezar, es conveniente conocer los distintos tipos de lechuga que podemos encontrar en el mercado. Aquí os presentamos diez de las variedades más habituales:

  • Iceberg: Se trata de una de las lechugas más consumidas. Es compacta y crujiente, ideal para guarniciones, ensaladas simples o cócteles de gambas.

  • Romana: Se identifica fácilmente por sus hojas alargadas, de un verde intenso. Además, tiene dos virtudes muy notables: es barata y es una de las lechugas que más vitaminas contiene, muy adecuada para todo tipo de ensaladas saludables. Es la variedad que se usa para elaborar la célebre ensalada César, a la que se añaden picatostes aliñados, queso parmesano y una salsa blanca a base de ajo. También se puede añadir en sopas.

  • Hoja de roble: Si queréis dar un toque estético y personal a vuestras ensaladas, esta variedad de color morado es perfecta. Tiene una consistencia firme y un sabor ligeramente dulce, que combina muy bien con quesos y frutas.

  • Trocadero o lechuga francesa: Su textura es más suave que la de las lechugas anteriores, mientras que su sabor es algo mantecoso. Es una variedad muy versátil, que se puede utilizar en todo tipo de ensaladas. Nosotros os proponemos una ensalada con trufas o con cebolleta y granada.

  • Rúcula: Muy común en los países mediterráneos, tiene una textura suave y un sabor relativamente picante, aunque no en exceso. La recomendamos especialmente en ensaladas con queso parmesano o con grana padano. En Italia es habitual añadirla a las pizzas después del horneado.

  • Escarola: Destaca por su sabor amargo y es un ingrediente fundamental de la ensalada de xató, un plato muy típico en las comarcas catalanas del Penedès y el Garraf.

  • Lollo rosso: Originaria de Italia, sus rasgos más notorios son su color morado y sus hojas rizadas. Dentro de la misma familia, también encontramos la variedad lollo bionda, de un verde amarillento. Ambos tipos de lechuga combinan perfectamente con los tomates cherry y con el jamón de pato.

  • Maravilla: Tiene una textura blanda, un color rojizo y un sabor intenso. Queda bien en todo tipo de ensaladas, pero os sugerimos que la combinéis con bacón, higos y una vinagreta de mostaza.

  • Radicchio: De color morado y con franjas blancas, muy atractiva visualmente, es pariente de la lechuga. Se puede consumir cruda; y si queréis rebajar su sabor amargo y algo picante, también podéis cocinarla.

  • Endivias: Aunque no sean técnicamente un tipo de lechuga, se le parecen mucho. Al tratarse de un alimento con un marcado sabor amargo, recomendamos que en vuestras ensaladas lo acompañéis de ingredientes dulces, como las uvas o las fresas. Otro ingrediente que tradicionalmente se asocia a las endivias es el roquefort.

 

Recetas para preparar ensaladas sencillas

Os proponemos tres recetas de ensaladas fáciles que tendréis listas en pocos minutos y que seguro que os encantarán. Se trata, además, de tres ensaladas nutritivas, para las que utilizaremos algunas de las variedades de lechuga que ya os hemos presentado.

  • Ensalada de pinzas de cangrejo con frutas tropicales y salsa rosa: Comprad media lechuga trocadero, limpiadla y cortadla en tiras finas. Cortad en trozos pequeños un mango, una papaya, una rodaja de piña y el cangrejo de lata. Para elaborar la salsa rosa, mezclad 200 gramos de mayonesa, 20 gramos de kétchup, el zumo de media naranja y una cucharadita de coñac.
  • Ensalada de alcachofas con jamón de bellota y vinagreta: Para esta receta, hay que limpiar bien 50 g de rúcula, una endivia y un poco de escarola, de hoja de roble, y de lollo rosso. Después, cortad en láminas 200 gramos de jamón de bellota y saltead un par de alcachofas, cortadas en cuartos, en una sartén con aceite y sal. Aliñad la ensalada con una vinagreta hecha con 200 gramos de aceite virgen y 60 gramos de vinagre cabernet.
  • Ensalada de otoño: Limpiad y cortad media escarola y media lechuga de hoja de roble. Añadidle tomates confitados, piñones garrapiñados y una vinagreta de mostaza, hecha con una cuarta parte de vinagre, tres cuartas partes de aceite y una cucharadita de mostaza de Dijon.

Otros tipos de ensalada

Pero el mundo de las ensaladas no empieza y acaba con la lechuga. Hay otros ingredientes que podéis utilizar como base de vuestras ensaladas. Por ejemplo, las legumbres, ya sean lentejas, alubias o garbanzos. Y también el pollo puede ser el ingrediente predominante en una ensalada.

Otros ingredientes habituales son la patata, la remolacha, el pepino, el tomate, el aguacate, las frutas, la quinoa, la col, la pasta, el arroz y el cuscús.

Ventajas relacionadas