¿Cómo organizar un despacho en casa?

¿Cómo organizar un despacho en casa?

Cada vez más personas trabajan en casa de manera total o parcial. Carlos Rubio, tutor del máster de interiorismo de Insenia Design School Madrid nos explica cómo debe ser el espacio de nuestra casa en la que nos dediquemos a nuestra actividad profesional.

Primero, la ergonomía del espacio. “No es un tema simplemente de las sillas ergonómicas; es algo que nos acompaña, que está en nuestra vida y se trata de cómo los objetos y los espacios se adecúan a nuestras dimensiones. Desde el punto de vista del diseño, de un interiorista, de un espacio de trabajo en casa, siempre tenemos que pensar que diseñamos a medida. Esto es importante diferenciarlo de otros tipos de diseño como, por ejemplo, el industrial donde lo que se hace es diseñar para que el objeto diseñado se adapte a la mayor cantidad de personas que se pueda” destaca Carlos Rubio.

Adaptar la altura de la mesa, el tipo de asiento, la iluminación para ese espacio, la acústica… es muy importante. “Cuando estamos trabajando en casa hay una cosa fundamental que es que trabajamos; pero hacemos otras cosas adicionalmente y pueden enturbiar nuestro momento de trabajo como que haya niños, que esté la tele puesta, que esté la lavadora funcionando, que toquen  al timbre… y que pueden afectar a que podamos concentrarnos”. Por esta razón es crucial que en el espacio de trabajo haya una serie de elementos acústicoabsorbentes como los textiles (cortinas y alfombras), muebles o elementos de madera o corcho… que puedan absorber el ruido ambiente y que puedan ayudarnos a relajarnos, a concentrarnos en nuestro trabajo y a no dispersarnos con cualquier tipo de distracción.

Orden personalizado

A partir de ahí, el orden en función de la tarea y de la personalidad. “Es verdad que el tema del orden ha sido muy importante. Ahora, por supuesto, lo sigue siendo pero cada vez menos porque cada vez estamos trabajando menos en formato papel. Cada vez estamos yendo más a formatos digitales, a trabajar más con ordenadores portátiles o con una tableta o con una combinación de ambos; por lo tanto, el tamaño del espacio físico para trabajar y el tema del orden en casa cada vez está perdiendo importancia” clarifica el tutor del máster de interiorismo de Insenia Design School Madrid.

Hay que ser razonables con el almacenamiento, con lo que vamos a acumular, y analizar la personalidad. “Hay personas que son acumuladores pero que, a la vez, son tremendamente ordenados y no pueden vivir en el desorden. Para ellos  necesitamos prever una serie de elementos de almacenamiento pero siempre cerrados, con puertas, de manera que aunque haya muchos objetos almacenados no se vean y no se ensucien” explica Carlos Rubio.

Espacios para personas creativas

Quienes tienen una personalidad más creativa necesitan “un espacio muy inspirador rodeado de objetos, de texturas, de colores, de formas… Lo más importante es que la persona analice, de verdad, lo que necesita” aconseja el experto en interiorismo y organización pensando en la armonización del espacio que requiere la diversidad de objetos. En este caso contar con opciones de organización que mantengan a la vista las cosas, como las estanterías abiertas y diferentes tipos y tamaños de cajas de almacenaje, son uno de los elementos más habituales para conseguir armonía.

Espacio polivante

Aunque tener un espacio específico para poder trabajar es necesario, la tendencia actual es la polivalencia, que tengamos espacios que sirvan para trabajar y para otras cosas. Por ejemplo, una gran mesa de comedor que sirva, además de para trabajar, para mesa de cocina, para jugar a un juego de mesa, o para que los niños hagan los deberes.

La polivalencia lleva aparejada que “los objetos que solíamos acumular cada vez van a menos y están en un sitio concreto guardados pero no asociados exclusivamente a esa zona de trabajo” explica Rubio. La combinación de espacio de trabajo y ocio cada vez es más frecuente, especialmente, entre los ‘millennials’ que suelen combinar trabajo con ocio constantemente.

Videoconferencias en casa

Y, por último, se han de tener en cuenta las comunicaciones, por ejemplo, a través de videoconferencia. Lo que se ve a través de la cámara puede ser una habitación desordenada, una cama sin hacer, una cocina sin recoger… “cada vez se está desarrollando más la idea, incluso, de imagen corporativa doméstica, de disponer de un espacio que sirve, precisamente, para hacer de fondo de imagen para la cámara y que pueda ser representativo de aquello a lo que nos dedicamos. Eso puede ser una zona de librería, un cuadro espectacular… cualquier cosa que se nos pase por la cabeza pero sí pensada expresamente para hacer de fondo a esa imagen de teletrabajo, de videoconferencia… y es algo relativamente nuevo” concreta Carlos Rubio.

Hasta hace poco tiempo “en muchos espacios de trabajo doméstico la gran mesa de trabajo estaba adosada a una pared, trabajábamos de espaldas al espacio, frente a la pared o frente a una ventana hacia donde teníamos vistas. Ahora vamos a trabajar hacia el espacio para tener a nuestra espalda un fondo” concluye.

En conclusión

Y, a modo de conclusión, resumimos que, en primer lugar, se debe pensar en la ergonomía del espacio, adaptando la altura de la mesa, el tipo de asiento, la iluminación y velando porque la acústica favorezca la concentración. El siguiente punto es plantear el orden de ese espacio en función de la tarea y de la personalidad de la persona o personas que deben trabajar en él y pensar en ser razonables con el almacenamiento. La polivalencia del espacio es la tercera clave ya que la combinación de espacio de trabajo y ocio cada vez es más frecuente. Y, por último, hay que plantear un fondo de imagen corporativa doméstica que identifique la actividad que se desarrolla puesto que las videoconferencias, por ejemplo, son cada vez más frecuentes en las comunicaciones profesionales.