¿Se puede aprender a ser ordenados?

Evelyn Palomeque, coach ontológico profesional, no tiene ninguna duda a la hora de asegurar que podemos aprender a ser ordenados. En opinión de la experta “todo se puede aprender”. La clave para esta afirmación radica en la neuroplasticidad del cerebro. Esta propiedad “nos permite incorporar cualquier hábito a nuestra vida incluso el de ser ordenados”.

El primer paso para conseguir este giro en nuestra manera de actuar es “tener una razón para ser ordenados”. La experta recomienda que nos preguntemos “qué cambiaría en mi vida si soy ordenado, cómo me sentiría y recordármelo día a día”. En opinión de Palomeque ese argumento “va a ser el motor” que nos ayude a cambiar y mantenernos firmes.

Otro aspecto relevante, según la experta, es que “es importante para incorporar un nuevo hábito hacerlo inmediatamente después de otro hábito que ya tengamos”. Por ejemplo, “después de cepillarme los dientes cada mañana puedo incorporar el hábito de hacer la cama”.

En tercer lugar, para garantizar el éxito de los cambios debemos introducir los nuevos hábitos uno a uno y no de golpe. Por último, “lo más importante es repetirlo 21 días consecutivos, ya que eso generará nuevas conexiones neuronales en nuestro cerebro”.