Cómo hacer refrescos naturales muy saludables

Cómo hacer refrescos naturales muy saludables

Los días de verano solemos disfrutar de comidas ligeras y frescas, pero en ocasiones podemos encontrarnos ante un menú copioso con el que perdemos el control y acabamos empachados. No son lo más habitual, pero en la temporada estival, sobre todo si es vacacional, tampoco es raro acabar en una comilona, ya sea en reuniones familiares, en restaurantes o en una escapada a la playa, y estos momentos pasan factura a nuestro sistema digestivo.

Tras un atracón, lo ideal es tomar algo que ayude a que nuestro cuerpo vuelva a su ritmo habitual. Las bebidas detox, que combinan distintos alimentos como frutas, verduras, raíces y legumbres, con un alto contenido en fibras, vitaminas y minerales, y con importantes propiedades antioxidantes y depurativas, son una buena opción, porque son 100 % naturales y facilitan que el tracto intestinal vuelva a la normalidad. Asimismo tenemos los refrescos naturales, que podemos tomar en una tarde calurosa en la piscina en sustitución de las poco saludables bebidas carbonatadas a las que estamos acostumbrados. De hecho, estos refrescos naturales no tienen nada que envidiar a los refrescos industriales, pues también son dulces, se consumen fríos y, al contrario que aquellos, contienen muchas propiedades beneficiosas para el cuerpo y ningún añadido químico.

Los refrescos naturales nos permiten olvidarnos de los azúcares industriales y llevar un estilo de vida más sano y natural.

Ingredientes básicos

El elemento principal es el agua, ya que adopta muy bien los sabores de las frutas y verduras que va a contener el refresco. Pero esta puede sustituirse por otra base líquida: agua con gas, infusiones, agua de coco, otras bebidas vegetales… De esta manera, no solo vamos a disfrutar de un sabor distinto, ¡sino que también aprovecharemos más propiedades! Además, la bebida que utilicemos puede conferir un sabor más dulce o más amargo a la mezcla, de forma que tenemos mil posibilidades de elaboración de nuestros refrescos naturales favoritos.

Para dar sabor a la bebida que se haya elegido, deberemos escoger entre toda la variedad de frutas y verduras que existen. En función de las frutas que añadamos a la bebida, obtendremos sabores distintos para nuestro refresco. ¡Hay muchísimas combinaciones! Estos son algunos de los ingredientes que podéis probar:

  • Trocitos de verduras u hortalizas. Aprovechad los productos de temporada del verano, que tienen muchas propiedades.
  • Frutas cítricas. Para dar un toque refrescante.
  • Frutas rojas y frutas del bosque. Dan un color intenso al refresco, además de endulzarlo bastante.
  • Frutas desecadas. Una buena forma de endulzar la bebida de forma natural.
  • Hierbas frescas. Si sirven para cocinar, ¿por qué no usarlas también aquí?
  • Especias. Pueden dar matices interesantes a los refrescos.

Infusiones milenarias

Los tés y otras infusiones siempre han venido bien para después de un buen atracón, pues asientan el estómago aprovechándose de los poderes naturales de las plantas. Calientes son una bebida medicinal para el invierno, mientras que frías se convierten en otro tipo de refresco natural. El mercado ofrece una extensa variedad de infusiones y cada una tiene un efecto distinto:

  • Energizantes: té verde, té negro, jengibre, ginseng
  • Relajantes: rooibos, tila, melisa, valeriana…
  • Digestivas: manzanilla, menta, poleo…
  • Protectora del sistema inmunológico: tomillo.
  • Protectora del sistema circulatorio: salvia.

Con las infusiones, no solo conseguiréis una bebida refrescante, sino que también disfrutaréis de otros beneficios que proporcionan: animaos a empezar el día con una bebida energizante y terminarla con una más relajante, o tener preparada una para después de comer y, así, asentar el sistema digestivo.

Maneras de preparar refrescos naturales

Las bebidas naturales son tan básicas que su preparación en casa apenas tiene secretos. Aquí os dejamos tres maneras distintas de hacerlas,para que disfrutéis de un refresco a base de frutas y verduras en pleno verano:

  1. Mezclar todos los ingredientes y ponerlos en el frigorífico. Aplastar suavemente las frutas y verduras para que liberen su sabor y remover de vez en cuando.
  2. Mezclarlo todo y congelarlo para, después, poder triturar la mezcla y tomarla como si fuera un granizado.
  3. Infusionar los ingredientes: calentar el agua y añadir los ingredientes, que floten un rato antes de sacar la bebida del fuego. Después, enfriar la infusión y tomarla fresca.

Si tenéis cubiteras un poco grandes, podéis rellenarlas de agua y trocitos de fruta. Una vez congelados, los cubitos quedarán genial en la presentación y, además, mantendrán la bebida bien fría.

Combinar, probar y disfrutar

La preparación de las bebidas naturales es muy sencilla, y con disponer de solo 10 minutos diarios ya es posible incorporarlas en el día a día. Es tan fácil que casi no necesita indicaciones; aun así, os dejamos unos consejos para que saquéis el máximo provecho a estos refrescos:

  • Para conseguir los refrescos naturales más saludables lo ideal es buscar información sobre las propiedades de cada fruta y verdura. ¡Hay muchísimas y todas tienen efectos distinto sobre el organismo!
  • La fruta de temporada es más fresca y tiene más sabor, por lo que es ideal para utilizarla en la bebida.
  • No es necesario añadir azúcar, puesto que las frutas que se añadan ya endulzarán lo suficiente.
  • Entre líquidos base, tipos de frutas y variedades de verduras… ¡hay cientos de combinaciones!No os quedéis en una, probad todas las que podáis.