Cómo hacer caramelo

El caramelo es muy utilizado en repostería, ya sea para cubrir nuestra última creación, o bien para decorar las preparaciones. Sin duda, el flan es el postre con caramelo más conocido. Sin embargo, hacer caramelo líquido y manipularlo puede ser bastante difícil, e incluso puede llegar a ser arriesgado. Pero el resultado es tan bonito y queda tan bueno que merece la pena aprender, experimentar y, después de muchos intentos, dominar el arte de trabajar el caramelo. Antes de empezar, vamos a daros unas indicaciones para que podáis elaborar este dulce con cuidado.

En primer lugar, recordad que los niños deben mantenerse alejados de la cocina. El azúcar alcanza temperaturas superiores a los 200 ºC, de modo que puede provocar quemaduras muy graves. Para prevenir este riesgo, se recomienda utilizar manoplas de cocina para manipular los tarros y cazos calientes, así como a la hora de remover. Siguiendo esta línea, conviene evitar el uso de las cucharas de metal, ya que pueden coger bastante temperatura y, si nos descuidamos, quemarnos. Lo mejor es utilizar instrumentos con mango aislante resistente al calor. Si vuestro objetivo es almacenar el caramelo, dejadlo enfriar antes de verterlo en el tarro que hayáis escogido, ya que el cambio de temperatura hace estragos. Por último, algo obvio que nunca viene mal recordar: no desviéis la atención del caramelo, puesto que es importante mantenerse alerta durante el proceso de su creación; de esta manera os ahorraréis algún que otro disgusto.

Con estas precauciones podréis hacer caramelo líquido sin temor a quemaros de ninguna manera. Así que poneos manos a la obra y procurad seguir todos los consejos anteriores. Con este vídeo os será facilísimo preparar caramelo y podréis trabajarlo como auténticos maestros pasteleros.