El cocido, un plato ideal para entrar en calor

En invierno, cuando necesitamos incorporar a nuestra dieta platos que nos ayuden a combatir el frío, hay una receta que triunfa en todo el territorio peninsular: el cocido. Se dice que su origen se encuentra en la adafina, un guiso que cocinaban los judíos en la Edad Media. Consistía en una gran olla de barro en la que se cocían lentamente garbanzos, todo tipo de vegetales, carne… Se preparaba la noche del viernes para tener el plato a punto el sábado ya que, según la tradición judía, el sabbat es el día de descanso y no se puede hacer ningún ejercicio físico, ni siquiera cocinar.

En cada región de España el cocido se prepara de una forma diferente. Veamos cuáles son los más conocidos:

Cocido madrileño

Sin duda es uno de los guisos más famosos de nuestra gastronomía. Se diferencia de otros cocidos porque se come por partes: primero se sirve la sopa del caldo con fideos; después, los garbanzos con la verdura y, por último, la carne, que puede presentarse sola o acompañada.

Cocido gallego

Para prepararlo se emplean ingredientes procedentes de la matanza del cerdo, como pueden ser el chorizo, la oreja o el lacón. Todo ello acompañado de carne de ternera o pollo, garbanzos, repollo y grelos.

Pote asturiano

Tradicionalmente se elabora con fabes, berza, patatas, chorizo, morcilla, lacón y costilla. Junto con la fabada, es uno de los platos más representativos de la gastronomía asturiana.

Cocido montañés

Típico de Cantabria, consiste en un guiso de alubias blancas con tocino, costilla, morcilla y chorizo.

Escudella

Se trata del cocido típico de la cocina catalana. Uno de sus ingredientes estrella es la pilota, una especie de albóndiga grande elaborada con carne picada, tocino, huevo, miga de pan, ajo y perejil.

Cocido andaluz

Se elabora con carne de pollo y ternera, garbanzos, tocino, chorizo, morcilla y verduras. Se sirve en dos vuelcos: primero una sopa (a la que se le pueden añadir fideos o arroz) con la verdura y los garbanzos; a continuación, la “pringá”, una pasta elaborada con las carnes troceadas, mezcladas con el chorizo, la morcilla, el tocino y pan.