10 rutas literarias para no perderse

10 rutas literarias para no perderse

Los escenarios de obras literarias o vinculados a autores que se han convertido en rutas culturales

Una propuesta de rutas por España con base en la literatura. Os proponemos diez circuitos culturales por los escenarios de otras tantas novelas muy conocidas que responden a la perfección al ‘qué ver’ tan habitual cuando no tenemos un plan concreto. Una manera diferente, amena y divertida, de vivir la magia de la literatura realizando un paseo por lugares que podemos experimentar a través de la mirada de un escritor que ha descrito espacios, personajes y emociones que han impactado a millones de personas.

1. ‘La sombra del viento’ en Barcelona.

La saga de ‘El cementerio de los libros olvidados’ tiene en ‘La sombra del viento’, su primer referente para mirar Barcelona con los ojos del escritor Carlos Ruiz Zafón. Las aventuras de Daniel Sempere y Julián Carax en ‘La sombra del viento’ tienen su propio paseo en un recorrido que incluye la librería ‘Sempere e hijos’, el cementerio de los libros olvidados, la casa Barceló, la tienda de plumas estilográficas… y que descubre rincones ocultos de Barcelona sin olvidar las otras dos novelas que forman la saga: ‘El prisionero del cielo’ y ‘El laberinto de los espíritus’.

2. El Madrid del capitán Alatriste.

Un paseo que incluye el casco urbano, la plaza de Oriente, la iglesia-monasterio de la Encarnación, la plaza de los Caños del Peral, la iglesia de San Ginés, la calle Mayor, la plaza Mayor o la Cárcel de corte. Esta ruta trata de acercar y descubrir el Madrid del Siglo de Oro, la época de Felipe IV, el Conde Duque de Olivares, Quevedo, los galanes de monjas o los espadachines. Es la época en la que está ambientado el mundo del capitán Alatriste creado por Arturo y Carlota Pérez Reverte.

3. El Moguer de Juan Ramón Jiménez.

‘Platero y yo’ es uno de los referentes literarios en España que convierten a Moguer en un destino fijo para la educación cultural y artística que parte de la obra del poeta andaluz ganador del premio Nobel de literatura en 1956 Juan Ramón Jiménez. El circuito que lleva su nombre en Moguer, donde en casi todos los rincones se puede apreciar su influencia, incluye, por supuesto, su casa natal de la Calle Ribera nº2 y la casa-museo Zenobia, segundo hogar del poeta que se puede localizar en el número 10 de la calle que lleva el nombre del poeta.

4. La Ribeira Sacra de ‘Todo esto te daré’.

La viticultura heroica es una práctica vinícola muy poco conocida antes del fenómeno literario firmado por Dolores Redondo y que conforma la trilogía de Baztán. ‘Todo esto te daré’ se alzó con el premio Planeta 2016 y la Ribeira Sacra, donde se ambienta la novela, se convirtió en un destino literario. Quienes quieran disfrutar de esta ruta literaria podrán conocer los viñedos en bancales en las empinadas riberas del Miño en Chantada, el pequeño puerto fluvial de Belesar, también en el Miño; la bodega Heroica, inspirada en la de Vía Romana; Monforte y el santuario de O Corpiño, en Lalín.

5. La ruta machadiana en Soria.

La estancia del autor en Soria queda reflejada más allá de su poemario. Una expresión artística que forma parte de la historia de la literatura española y que tiene sus escenarios en el circuito de lugares donde Antonio Machado dejó su impronta como el instituto que hoy lleva su nombre y donde impartió clases; en la plaza mayor, en la iglesia de Santa María la Mayor, donde se casó con Leonor Izquierdo; el palacio de la Audiencia; la iglesia del Espino; la ermita del Mirón; el claustro de San Juan de Duero; el paseo por la ribera del Duero entre San Polo o la ermita de Saturo.

6. Inspiración balear.

Las islas Baleares han servido con frecuencia como inspiración para las localizaciones de las obras literarias de autores locales y foráneos. Por ejemplo, desde Deià a Valldemossa, la Serra de Tramuntana, que conecta mar y montaña, une lugares y autores: El mirador del Cementeri de Deià con Robert Graves; la Cala Deià con Anaïs Nin; Son Marroig en Deià con Jules Verne y Julio Cortázar; Sa Foradada con Charles W. Wood; Miramar en Valldemossa con Ramon Llull y Santiago Russinyol; Miranda dels Lledoners en Valldemossa con George Sand; y la Plaça de la Cartoixa de Valldemossa con Rubén Darío.

7. Federico García Lorca se vive en Granada.

La ruta lorquiana de Granada cuenta con 30 puntos entre los que no faltan la huerta de San Vicente donde el poeta donde pasó los días previos a su detención y donde escribió ‘Así que pasen cinco años’. Tampoco faltan la casa Acera del Darro, 50; el centro literario, artístico y científico de Granada del que ser convirtió en socio a los 15 años; o la huerta del Tamarit donde comenzó a gestarse uno de sus poemarios: ‘casidas y gacelas’.

8. Recorrido por Vetusta.

La similitud de Oviedo con las localizaciones descritas por Leopoldo Alas ‘Clarín’ en ‘La Regenta’ trasladan al visitante a la augusta ciudad de Vetusta retratada en su obra. La plaza del Ayuntamiento, la Catedral, el Tribunal Superior de Justicia, el Casino, la Universidad en la calle, la Corrada del Obispo son parte de los 18 puntos reconocidos de este recorrido literario.

9. La Sevilla de Bécquer.

El romanticismo de Gustavo Adolfo Bécquer está presente en Sevilla en un recorrido que pasa, entre otros puntos, por el barrio de San Lorenzo, el museo de Bellas Artes, el Panteón de los Sevillanos Ilustres, el convento de Santa Inés, o el parque de María Luisa. En este último punto está la glorieta de Bécquer dominada por un ciprés que da sombra al busto del poeta en el pedestal y tras el que están tres figuras femeninas: el amor ilusionado, el amor poseído y el amor perdido protagonistas de la rima ‘El amor que pasa’.

10.- Ruta de Hemingway.

Ernest Miller Hemingway, considerado como uno de los mejores escritores del siglo XX, está unido a Pamplona gracias al contagio de alegría y folclore que trasmitió al mundo en su novela ‘Fiesta’. En Pamplona, la plaza del Castillo, el paseo Sarasate, la avenida San Ignacio, la calle del mercado y, por supuesto, la plaza de toros están vinculadas a su figura en la misma medida que a cualquier iruñés. Eso sí, es importante saber que los rótulos del hotel Quintana, el Café bar Torino, el Café Kutz, el Café Suizo… ya no se pueden localizar.