¿Qué podemos aprender de los caballos?

Los caballos son animales inteligentes y nobles de los que podemos aprender mucho. La equitación nos proporciona un entorno adecuado para estrechar lazos con los caballos.

Laia Caño, monitora de hípica, conoce muy bien a los caballos. Asegura que se trata de animales “independientes, inteligentes y muy emocionales” y tiene muy claro que nos aporta la relación con los caballos.

En primer lugar, Caño destaca “la autoestima”, a partir de completar ejercicios con el caballo. Progresar como jinetes, especialmente en el caso de los niños, es una fuente de confianza en nuestras propias capacidades.

En segundo lugar, Caño menciona “el respeto”.  La monitora destaca que “tenemos que ser conscientes de que el caballo tiene unos límites, que tenemos que respetarlos y que no nos puede dar más de lo que nos está ofreciendo”.

La confianza es otro de los aspectos que forman parte de los ‘regalos’ que proporciona la relación de los seres humanos con los caballos. Caño asegura que cuando nos subimos a un caballo “depositamos nuestra vida en él, pero él también ha de tener confianza en nosotros”.

La práctica de la equitación también desarrolla el valor del compañerismo. Para la monitora, “debemos de seguir las normas en la pista porque no somos los únicos a los que les gusta este deporte” y eso desarrolla nuestra capacidad de compartir y respetar a los demás.

Por último, Laia Caño destaca que la equitación estimula “el compromiso”. La monitora hace referencia al vínculo que se crea entre el jinete y el caballo.