David Cuadrado

21 Agosto, 2017

David Cuadrado


David Cuadrado, psicólogo, formador y conferenciante y autor del libro ‘Coaching para niños (o mejor dicho… para padres)’


No tiene mucho sentido que los padres hagan los deberes de sus hijos para asegurarse que están bien hechos”


Llegan las vacaciones, la época de diversión y descanso que tanto adultos como hijos están deseando y, sin duda, merecen. No obstante, el hecho de tener que afrontar la realización de algunos deberes escolares hace que la desconexión estival por parte de los alumnos no sea total. Sobre la implicación de los padres en la tarea de los deberes escolares nos habla David Cuadrado, psicólogo, formador y conferenciante y autor del libro ‘Coaching para niños (o mejor dicho… para padres). Además, Cuadrado es presidente de la asociación sin ánimo de lucro Eduaccio (www.educaccio.org), que está elaborando un completo programa de prevención de bullying en España.

¿Cuál es la mejor manera en la que los padres pueden colaborar en los deberes de sus hijos?
Sobre el tema de los deberes creo que puede haber tantas opiniones casi como padres, pero sí es preciso realizar algunas reflexiones que creo importantes. Nuestro sistema escolar prima más el pasar de curso y “sacar” adelante los exámenes que realmente comprender lo que estamos aprendiendo. Creo que los padres, cuando estamos ayudando a nuestros hijos con los deberes sí que nos podemos permitir el lujo (permitidme que hable así) de dedicar más tiempo a la comprensión que a acabar los deberes correctamente. A menudo nos preocupa más que el niño los lleve todos bien hechos a que comprenda lo que está haciendo.

¿Es bueno para los hijos que los padres hagan, en la práctica, los deberes?
Yo he llegado a ver a papás y mamás haciendo ellos mismos los deberes de sus hijos (¿quién no se ha puesto a hacer presentaciones en powerpoint o a realizar trabajos de educación visual y plástica?) para asegurarse que estaban bien hechos. Y eso, sinceramente, no tiene mucho sentido.

Entonces, ¿cuál crees que debería ser la implicación de las madres y padres en cuanto a las tareas escolares de sus hijos?
Nosotros podemos darle un tono más divertido y metafórico que un profesor agobiado con cumplir el temario y los plazos. ¿Que estamos estudiando el cuerpo humano y los cambios en la adolescencia? Pues que mejor forma de comenzar un diálogo plenamente educativo con tu hijo/a púber… y de paso ponerte tú como ejemplo del paso del tiempo en el cuerpo y reirte un poco de ti mismo. ¿Que toca hablar de ángulos y trigonometría? ¿O de física y tipos de energía? ¿Has probado de hacerlo jugando al billar con tus hijos? Échate unas partidas y aprovecha para explicar cómo funciona eso de la triangulación y el golpeo de las bolas. Y así un sinfín de ejemplos. Seguro que si lo incorporas como hábito llegará un momento que serán ellos mismos los que te pedirán que les pongas nuevos ejemplos… y a ti te tocará estar al día de todo y seguir formándote.

Parece que hacer deberes en vacaciones está un poco reñido…
En España los niños tienen casi 3 meses de vacaciones. El problema no es que tengan que desconectar (cosa que veo absolutamente necesaria, como los adultos). El problema es cómo re-conectar de nuevo después de tanto tiempo. Yo suelo aconsejar que es el momento de hacer otro tipo de deberes.  Con mis hijos hacemos cada año una lista conjunta donde salen cosas como hablar inglés con un extranjero; leer un buen libro de aventuras; aprender a distinguir unos cuantos árboles en el bosque o quedarse un día 1 hora sin hacer nada más que mirar nubes y soñar.  Pero eso sí, cuando se van acabando las vacaciones y con tiempo por delante, poco a poco, ir mirando qué libros nos van a tocar el curso que viene, qué materias las pasamos sin haber consolidado el aprendizaje y cómo repasarlas de forma divertida y así, casi sin darnos cuenta, ir preparando el re-encuentro con el día a día escolar. ¡Que luego no te pille todo de golpe!

Ventajas relacionadas