El descanso y la alimentación condicionan el éxito académico

17 Julio, 2017

El descanso y la alimentación condicionan el éxito académico


Durante la época de exámenes parece que todas las horas son pocas para repasar apuntes y aprender aquellas fórmulas y operaciones que se resisten. Sin embargo, está comprobado que mantener una buena alimentación, hidratarse de forma adecuada, hacer ejercicio físico y descansar de manera correcta son los mejores aliados para contribuir al éxito de los estudiantes en épocas de estrés elevado. Son unas pautas muy sencillas que es importante que traslademos a nuestros hijos lo antes posible y, de paso, no estará de más que también las apliquemos en nuestro día a día desenfrenado. Nuestro rendimiento físico e intelectual depende de ello.

En primer lugar, el descanso. Descansar es dormir, el patrón recomendado por los especialistas se sitúa entre 7 y 8 horas, y también dejar ratos libres a nuestro cerebro durante los ciclos de estudio durante el día. Según han determinado los resultados de varios estudios científicos, el período máximo de concentración del cerebro se sitúa en unos 20 minutos. Este es un dato muy importante porque si falla la atención productiva, la memoria se ve afectada. Cuando ya no hay atención productiva, es el momento de descansar unos minutos.

La alimentación es la segunda clave fundamental. Lo recomendado por los especialistas es realizar 5 ingestas diarias, no copiosas y equilibradas. Hay que beber mucha agua, reducir los alimentos grasos, ingerir proteínas, hidratos de carbono y frutas y verduras. El modo de preparar los alimentos también cuenta. Lo indicado es que se realicen recetas sencillas y, sobre todo en verano, refrescantes. Lo que hay que evitar a toda costa es saltarse comidas, especialmente el desayuno. Se ha demostrado que los estudiantes que no desayunan comenten más errores en sus ejercicios y pruebas académicas ya que sus niveles de glucosa en sangre se reducen. El organismo, que tiene sus sistemas de ‘alarma’ consigue esa glucosa que necesita el cerebro a través de las proteínas musculares. La consecuencia es que la capacidad de alerta y la memoria se ven afectadas. Y lo que es fundamental para favorecer el aprendizaje y la fatiga mental, es que el desayuno debe ser rico en proteínas.

No menos importante para el exitoso rendimiento académico es el ejercicio físico que es tan positivo para el corazón ¡como para el cerebro! El ejercicio físico activa la motivación y mejora el estado de ánimo. Además, diversas investigaciones han demostrado que la actividad física favorece el aprendizaje. ¿Cuánto tiempo y con cuánta intensidad? Lo indicado por los especialistas es un ciclo de 30 minutos diarios de ejercicio moderado que siempre ha de incluir actividad aeróbica y de tonificación.

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